Con la autonomía municipal como marco, y la misión de redactar la Carta Orgánica de la ciudad en la agenda inmediata, ingresó al Concejo un proyecto que funge como reaseguro de un sistema sanitario que erigió a Rosario como modelo: la salud pública. Propone declarar como autónoma la gestión sanitaria local para garantizar la continuidad de un modelo basado en la atención primaria, la prevención y el acceso universal, independientemente del signo político que gobierne la ciudad en el futuro.