Unos minutos antes del inicio del partido Argentina-Egipto, y como para que pocos se den cuenta, la Cámara Federal confirmó el procesamiento de la fiscal Viviana Fein en una causa colateral a la muerte del fiscal Alberto Nisman. En el fallo, los camaristas hicieron un cambio clave en la calificación del supuesto delito. El juez Julián Ercolini había procesado a Fein, ya jubilada, por el delito de encubrimiento, algo que significa, en concreto, ayudar a los autores de la muerte de Nisman. En cambio, los jueces Martín Irurzun y Eduardo Farah encuadraron la actuación de Fein en “sustracción de prueba”. El argumento de los magistrados es que Fein consideró de entrada que Nisman se suicidó y entonces no tuvo suficiente cuidado en la preservación de la escena de la muerte. Por ejemplo -dicen los camaristas-, permitió que estuvieran allí la madre, una amiga y una gran cantidad de personas, mientras que lo que correspondía era sacar del departamento y del edificio a todos: familiares, efectivos de las fuerzas de seguridad, funcionarios. La defensa de Fein, en cambio, sostiene que todas las pruebas se preservaron, no se perdió ninguna y así lo convalidaron todos los peritos que intervinieron en la causa.