La proporción de fondos destinados a obras públicas cayó de 0,83 dólares por cada dólar generado en 2015 a apenas 0,05 dólares en 2025, lo que plantea serias dudas sobre la continuidad de los proyectos.

En 2015, el gasto en infraestructura representaba 83 centavos por cada dólar de ingresos nacionales, una cifra que permitía el desarrollo de múltiples obras públicas.

Sin embargo, para 2025 esa relación se redujo a tan solo 5 centavos por dólar, evidenciando una fuerte contracción del presupuesto destinado a este sector.

Este descenso plantea interrogantes sobre la capacidad del Estado para mantener o iniciar nuevos proyectos de obra pública en el próximo año.