La industria de la manufactura sigue enfrentando una profunda crisis, con precios bajos, presión cambiaria e incremento de importaciones que amenazan su recuperación.

Los empresarios del ramo denuncian que la caída de los precios y la amenaza de una recesión están generando un clima de incertidumbre que dificulta la inversión y la producción. Además, la volatilidad del tipo de cambio encarece los costos de los insumos importados, reduciendo aún más los márgenes de ganancia.

Ante este panorama, el reciente programa de ajuste fiscal, conocido como RIGI, no logra cubrir las necesidades del sector, pues sus medidas resultan insuficientes para contrarrestar la entrada masiva de productos extranjeros y estabilizar la demanda interna.