Una fuerte intervención policial en Lisboa y Oporto resultó en la detención de trece individuos y varios lesionados durante los nuevos choques con manifestantes.
Las fuerzas de seguridad de Portugal llevaron a cabo una acción contundente contra los acampes, arrestando a trece personas mientras se producía violencia en ambas ciudades. Los incidentes dejaron a varios manifestantes con heridas de diversa gravedad.
Según informaron las autoridades locales, la operación se realizó en respuesta a la persistente ocupación de espacios públicos por parte de los protestantes, quienes se resistieron a desalojar. Los servicios de emergencia atendieron a los heridos y trasladaron a los detenidos a los centros policiales correspondientes.



