Javier Pallero sostiene que el triunfo electoral en Brasil se debió a la movilización de colectivos conectados, no al poder del propio WhatsApp.

El analista de políticas digitales explica que la herramienta de mensajería sirvió como canal para que grupos estructurados pudieran coordinarse y compartir información sin depender de filtros algorítmicos. De esta forma, los participantes pudieron organizar encuentros presenciales y acciones de calle que influyeron en el resultado.

Según Pallero, la clave del éxito radicó en la capacidad de la gente organizada para usar la plataforma como medio de comunicación directa, generando una verdadera “victoria digital” basada en la acción colectiva y no en la tecnología en sí.