La percepción de inestabilidad financiera se posiciona como la principal causa del descontento social, reduciendo el respaldo a la gestión de Milei al 36,2%, su nivel más bajo en la historia electoral.
Según las últimas encuestas, la incertidumbre en los mercados y la falta de claridad sobre las políticas económicas generan una creciente preocupación entre la población, que se traduce en una caída significativa del apoyo popular.
Este descenso coloca al presidente en una situación crítica, marcando el peor desempeño de su mandato en términos de aprobación y planteando desafíos considerables para su agenda política.



