El hijo del expresidente, Flávio Bolsonaro, declaró que es el auténtico presidente electo y acusó fraudes y persecución política tras su salida del país con su familia.
En una entrevista concedida tras su salida del territorio nacional, el candidato ultraderechista afirmó que los resultados oficiales son una falsificación y que la verdadera voluntad popular lo reconoce como presidente. Señaló que las autoridades electorales habrían alterado los números para impedir su triunfo.
Además, el político denunció una campaña de hostigamiento contra él y su entorno, describiéndola como persecución política. Estas declaraciones se produjeron poco después de que él y su familia abandonaran Brasil, generando un nuevo punto de tensión en el escenario político del país.



