Sin estridencias ni vocinglerías, el apoyo de Donald Trump a Keiko Fujimori se expresa de manera directa y enfática. Más allá de las evidentes afinidades ideológicas, está claro que, frente a la creciente presencia económica de China en América latina, Perú ocupa un lugar de gran importancia en los planes y designios estratégicos de la derecha republicana.


