Las primeras imágenes de Diciembre, el segundo largometraje de Lucas Gallo, resultan más que elocuentes. En una mesa concurrida de un restorán cercano a la costanera porteña un grupo de hombres y mujeres comparten el almuerzo. Entre ellos se destacan el expresidente Carlos Menem y su por entonces esposa Cecilia Bolocco. El audio permite escuchar una charla que va del mal comportamiento de los niños a la elección del postre, y el clima es de camaradería y amabilidad. El montaje hace chocar esa instancia lúdica y despreocupada con un plano de un grupo de gente amuchada en la vereda, haciendo la cola para ingresar a un banco. Todo parece indicar que la espera será en vano, que están perdiendo el tiempo, ya que el cajero automático no escupirá ni un solo billete. Ambas imágenes fueron tomadas el 1 de diciembre de 2001, el mismo día en el que el exministro de economía argentino Domingo Cavallo dio a conocer los detalles de una novedad inesperada e innegociable: el tristemente célebre “corralito”. El inicio de unas pocas semanas durante las cuales Argentina se transformó en un polvorín político y social.