El mercado inmobiliario porteño volvió a mostrar señales de enfriamiento en mayo. La cantidad de escrituras de compraventa registró una caída del 3,1 por ciento tanto en la comparación interanual como también frente al mes previo, mientras que el crédito hipotecario continúa perdiendo dinamismo. Desde el sector advierten que la demanda de vivienda se mantiene, pero que las dificultades para acceder al financiamiento limitan la concreción de nuevas operaciones y obligan a pensar en instrumentos alternativos que permitan sostener la actividad.