Tras varias semanas de calma y equilibrio discursivo con la Casa Rosada, el gobierno de Santa Fe cerró la semana con un renovado tono de confrontación –o al menos alguna distancia– hacia la gestión de Javier Milei. El gobernador Maximiliano Pullaro, su ministro de Desarrollo Productivo Gustavo Puccini y la vocera provincial Virginia Coudannes desplegaron una batería de cuestionamientos dirigidos al retiro del Estado nacional en áreas sensibles como infraestructura, energía, educación y discapacidad. Un nuevo capítulo del habitual zigzag político que la administración santafesina mantiene con Nación: cooperación institucional y coincidencias en seguridad o equilibrio fiscal, combinadas con fuertes reproches cuando se trata de recursos, obra pública o políticas sociales.



