El pontífice ha manifestado su apoyo a los menores migrantes y ha urgido a los gobiernos europeos a reforzar su protección, en medio de un debate intensificado sobre las devoluciones de inmigrantes.
En los últimos días, la discusión sobre la repatriación de personas migrantes ha cobrado fuerza en Europa, no solo por quienes ya han arribado al continente, sino también por la expectativa de un aumento significativo en los flujos migratorios.
El líder de la Iglesia Católica subrayó la necesidad de garantizar una asistencia adecuada a los niños que llegan sin compañía, instando a los Estados a implementar medidas de protección más sólidas y a evitar la devolución de menores vulnerables a situaciones de riesgo.



