Esperaba mi café sentada junto a la ventana cuando, indiscreta, me puse a escuchar de qué hablaban tres chicas a mi lado, cada una con su celular en la mano. Una de ellas no se acordaba del nombre de una ciudad japonesa que quería visitar, así que le preguntó a la IA en el teléfono. “Cuál es la ciudad donde hay ciervos en el parque”. Su amiga, en chiste, le dijo: “Tratala mejor, pedile por favor”. Se rieron. La IA sugirió que se podría tratar de Nara, donde los ciervos sagrados caminan por el parque y saludan con una inclinación de cabeza a los turistas. “¿Por qué dijiste que la trate bien?”, quiso saber la tercera amiga. “Porque cuando se despierte, va a saber quién fue amable con ella y quién no, y hay que estar del lado de los que la trataron bien”.