Las organizaciones armadas de los años setenta discriminaban a los “homosexuales” y desconocían la militancia de las disidencias, El Che llegó a decir “la revolución no necesita peluqueras”. Este relato cuenta una historia de amor que se parece a El beso de la mujer araña. Es más feliz pero igualmente trágica. En estos días en que se cumplieron 16 años de la sanción del matrimonio igualitario, este testimonio cuenta los años de una clandestinidad dentro de otra. El testimoniante se llama Charly y era mi amigo.



